La vida en la Montaña: «Porters Alpine»

La vida empezando a trabajar en el complejo de esquí «Porters» arrancó a fines de Junio. Llegamos a la nueva casa, donde compartiríamos con otras cuatro personas más: una pareja de Francia, un australiano y un neozelandés. Para nuestra suerte, nos tocó una casa hermosa, cómoda, con salamandra y todas las comodidades que necesitábamos, sin contar que estaba a solo un minuto a pie del punto de recogida del bus de empleados.

Llega el primer día de trabajo: amanecer a las 6 a.m. e ir todos juntos desde la casa caminando hasta el bus. La subida a la montaña demora aproximadamente 45 minutos desde nuestra nueva casa; cada día ascendemos unos 1300 metros. Sheffield, el nombre del pueblo donde nos tocó vivir, es muy, muy pequeño. Peeero tiene una de las mejores tiendas de pies de la zona, cosa que nos alegró muchísimo, jaja.

Tenemos la suerte de presenciar el amanecer y admirar los paisajes que nos deslumbran temprano, camino al trabajo… es simplemente hermoso.

León en el café como chef y yo en la oficina, conociendo a los colegas con los que conviviríamos durante la temporada. Poco a poco, a medida que fuimos compartiendo juntos, nos fuimos encariñando mucho.

En el tercer día de trabajo tuve la oportunidad de tomar mi primera clase de snowboard. Una de las ventajas de trabajar allí era que podíamos hacerlo gratis. Fue la primera vez en mi vida experimentando la nieve combinada con el deporte, y en general, la vivencia de estar en la montaña cada día. León, más listo que nunca y lleno de entusiasmo, se puso los esquís y se lanzó a disfrutar.

Se organizó una fiesta de staff en el restaurante del complejo, que también funciona como hospedaje. Nos dividieron en grupos y teníamos una serie de retos que cumplir para recolectar puntos. Los desafíos eran muy graciosos, aunque algunos también bastante desafiantes: desde saltar al río helado ,lo cual León hizo en su grupo, jaja hasta dibujar 1000 gatos, inventar una canción o una coreografía. Fue una noche divertidísima y la oportunidad perfecta para conocer a los colegas fuera del contexto laboral.

Cada semana teníamos una fiesta organizada por algún compañero, ya que todo el personal, unas 80 personas aproximadamente, vivía en pequeños pueblos muy cerca unos de otros, a un máximo de 10 minutos de distancia. Esto motivaba mucho a juntarse después del trabajo o en los días libres.

Luego, en Porters anunciaron que se realizarían dos martes al mes, después del trabajo, los llamados “Staff Laps”. Básicamente consistían en subir todos juntos con los colegas al primer tramo de la montaña una vez que los clientes se iban. Antes, pasaba la máquina aplanadora sobre la pista para dejarla perfecta, y luego nos subíamos todos en la aerosilla hasta el primer pico para bajar esquiando o en snowboard. En la base nos esperaba una parrillada con hamburguesas, salchichas y cerveza.

Para mí, el primer staff lap fue algo increíble. Yo, como principiante en snowboard, todavía estaba practicando (y cayéndome) en la zona de principiantes, que es el área más plana y pequeña del complejo. Venía progresando bien, y lo bueno es que, desde mi departamento de trabajo, nos daban pausas extras si queríamos ir a practicar en horario laboral. Aproveché muchísimo esa oportunidad: después de aprender la técnica base, me enfoqué en entrenar.

Peeero subir a la aerosilla ya requería cierta habilidad y seguridad que todavía sentía que estaba desarrollando. Gracias a mis colegas que me motivaron, y sobre todo a Perrine y Fermín (mis compañeros expertos en snowboard), me animé. Ellos me apoyaron y acompañaron en todo, junto con León y nuestro grupito nuevo de amigues que ya habíamos hecho. Íbamos todos juntos.

Los días de trabajo, entrenamiento, amistades y el tiempo en Porters fueron pasando, y de a poco la temporada iba llegando a su fin. Con pocas nevadas este año, aprovechamos al máximo cada jornada con nieve. Todas las mañanas viajábamos en el bus con compañeros que ya se habían convertido en amigos, compartiendo mates en el camino.

Un invierno que, sin dudas, jamás vamos a olvidar y que todavia no terminó.


Una respuesta a “La vida en la Montaña: «Porters Alpine»”

  1. Avatar de practicallyccccace09f
    practicallyccccace09f

    Que hermoso hijita! Que lindoo verlos felices y disfrutando de nuevas amistades, y que siempre están con muy buena compañía, llenos de cariño y bendiciones!!!!

    Que puedas practicar deportes en nieve es maravilloso! 😍

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