Lo interesante de pasar frio es que te encontras valorando muchisimo pequeñas cosas de la vida o comodidades. Es todo hermoso hasta que la temperatura desciende bajo cero y uno está de camping. Era un desafio diario y empezo a ser un sacrificio. Nos vimos en paisajes hermosos pero con dedos congelados por lavar los platos. Nuestra garrafa pedia por favor una pausa despues de hacer comida, calentar agua para te, o para nuestras bolsitas de agua caliente. Fue una noche en particular donde ya sentiamos que el frio era parte de cada segundo y encontrar refugio calido era cada vez mas complejo.
Ahi es donde empezamos a analizar que haciamos 3 semanas mas hasta que podiamos mudarnos a la casa del trabajo. Se me ocurrio escribir en los grupos de facebook locales en la ciudad mas cercana al complejo de esqui, y siemplemente postear diciendo que necesitabamos un refugio para vivir por esas semanas, ya que la vida en la van se puso mas compleja con el frio y que podiamos trabajar en el lugar a cambio de esa estadia. La posibilidad de estar en un hostel o rentar una habitacion basicamente era imposible por los precios. No podiamos permitirnos rentar un airbnb o similar por esa cantidad de dinero asi que simplemente pedimos a la comunidad local.
Para nuestra sopresa, recibi varios mensjaes de personas locales ofreciendonos espacios para ir a pasar hasta fines de Junio. Uno de los mensajes fue el que mas capto nuestra atencion.
Nuestro hoy querido gran amigo Martin James. Un simple mensaje diciendo «esta habitacion tengo libre, vengan cuando quieran tengo todo. Solo necesito ayuda con la instalacion de unas luces»
Respondi a Martin, quien resulto ser super generoso y amigable. Le propuse tener una llamada para conocernos, para nosotros era muy loca su oferta y queriamos escucharlo. Hablamos por telefono entre risas y chistes al estilo de Martin y de repente una ultima noche mas en la van y ya podiamos ir a su casa.
Justo en esa llamada estabamos haciendo una caminata muy hermosa entre las montañas. Festejar en la cuspide de un cerro con una vista increible, que ya teniamos una cama caliente y un techo en nuestros hombros fue epico.





Luego de casi 6 meses de vivir en nuestra van, llego el dia de la ultima noche.
Llegamos a casa de Martin, mientras el trabajaba. Nos dejo una llave y todo listo para que simplemente entremos y nos sentamos en casa. No podiamos creer lo que estaba pasando. El nivel de generosidad y confianza que Martin nos brindó sin conocernos fue simplemente magica.
Esa misma tarde Martin volvia del trabajo y nosotros lo esperabamos ansiosos en su casa. Llego directo a prepararnos una cena de bienvenida y porsupuesto descorchar un vinito. La sensacion de estar en una casa, calentita, una cama, una ducha caliente.. se valoro a niveles espirituales. Nos sentiamos muy bendecidos de que Martin se cruzara en nuestro camino.






Martin resulta ser una persona muy arraigada a su tierra. El es de Christchurch y esta inmensamente conectado con la comunidad. Vive en una casa que data de muchisima historia familiar junto a la gallina «el chicken» y a su gatita Ms Mabel. Tambien vivia Rob, su compañero de Estados Unidos con quien compartian casa. Su hogar esta lleno de reliquias y antiguedades. La casa de Martin parecia un museo. Él es cocinero y enseña cocina en las escuelas. Tambien trabaja en un convento de monjas como jefe de cocina.
Ademas de eso es voluntario en una parte historica de la ciudad, una especie de mini pueblo conservado y quedado en la historia. Donde él esta a cargo de una casa que data desde fines del 1800. Aqui unas imagenes del Parque de patrimonio historico donde Martin trabajo muchisimos años de su vida y sigue..










Los dias pasaban y viviamos en un ambiente familiar con Martin. Nos turnabamos para cocinar, y los dias que el trabajaba lo esperabamos con comida lista. Siempre algun vecino, amigo de Martin pasa por la casa. El ambiente tan acogedor, familiero y con humor fue una experiencia super enriquecedora para nosotros. Conectar con gente local asi como tambien con viajeros. Aprendimos mucho de Martin y se convirtio en nuestro amigo. Nos llevo a pasar tiempo con las monjas, Leon instalo una luz en la casa historica que necesito de la busqueda de un farol super antiguo por casas de reliquias. Martin fue la persona mas feliz cuando vio la luz finalmente instalada. Hicimos noche de empanadas con amistades de Martin y noche de pizzas. Todos los dias era una aventura comica con Martin. Nos llevo a un tour por la ciudad y contarnos mucha historia local y porsupuesto comer comer comer y tambien alguna bebida para compartir. Yo era muy fan de toda la vajilla de Martin. Tenia cosas tan antiguas, todo tipo de diversidad para poner la mesa. Me sentia todo el tiempo en un cuento que transcurria hace 100 años.





















Nos toco despedirnos de la casa de Martin, melancolicos por la nueva amistad que construimos pero sabiamos que es nuestro amigo y que lo volveriamos a ver. Nuestra nueva casa del trabajo estaba a 1hs de él, asi que dijimos hasta pronto y pasamos al siguiente capitulo del cual estabamos expectantes.
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