Llegamos a las 6 de la manana a Picton, la ciudad donde nos dejaba el ferry. Viajamos unos 40 minutos hacia el camping que nos habia parecido mas lindo y directo a dormir.
Luego de tantos dias de lluvia, frio, nos despertamos a eso de las 11 de la manana con la van calentita y el sol brillando con mucha fuerza. En ese momento teniamos una alegria tan inmesa! Sentiamos que la mejor bienvenida a la nueva aventura, era sentir el calor y ver los colores brillantes reflejados por el sol de nuevo. Aprovechamos ese impulso energetico e hicimos una limpieza y ventilacion profunda de la van. Sacamos todo para poner al sol y dejar que la humedad acumulada se vaya, fue sanador. Despues muy felices, nos pusimos a cocinar afuera (cosa que hace mucho tiempo no pasaba) y una caminata a ver el atardecer.


La felicidad de hacer una caminata con cielo despejado
Los colores del otono se hacian notar en nuestro camping


A pesar que estabamos un poquito enfermos, seguimos camino en busqueda de nuevos lugares para explorar…


Leon enfermito pero paseando (siempre en chinelas)
Explorando campings, tuvimos unas vecina que nos visito, bastante curiosa tambien..




Nuestra querida Van, siendo protagonista
EL ENCUENTRO FAMILIAR
La prima de Leon, Anouk, estaba tambien viajando por NZ en la isla Sur. Recibimos una invitacion espontanea de ella para que hagamos juntos una excursion muy famosa de la Isla. Aun medio enfermos, decidimos emprender camino hacia donde ella estaba y organizar juntos una caminata de 3 dias por las montanas y el mar.. Los dias de sol nos esperaban y el encuentro con Anouk fue simplemente hermoso.
Anouk estaba quedandose en la casa de una familia, en la que pasamos la noche, y nos llevo a dar un paseo por la playa.
El reencuentro de los primos..

Circuito Abel Tasman: Mochilas empacadas, tomamos un taxi lancha que nos llevo hasta el punto mas alejado y volviamos caminando. Haciendo dos noches en las cabanas que provee el parque nacional. Fantastica caminata, vistas y compania!










Nos toco despedirnos de Anouk, la prima de Leon y emprendimos nuevamente viaje hacia el sur de la isla. Yo tenia una entrevista para el complejo de esqui y la cual era presencial. El complejo queda en medio de una cadena de montañas. Lamentablemente tuvimos un pequeño problema de perdida de aceite de nuestra van, asi que toco llevarla al taller y estar unos dias parados por lo que la entrevista tuve que realizarla online. A pesar del frio, la lluvia y el viento caracteristico de Nueva Zelanda, despues de la entrevista recibimos la noticia que estabamos contratados!!! Saltamos y bailamos de felicidad, ya que uno de nuestros objetivos para el invierno era conseguir un trabajo de este estilo.
El disfrute, la naturaleza y la comida rica siempre estaban presentes. El frio se hacia sentir y la vida en la Van se ponia cada vez un poco mas dura, teniamos aproximadamente 4 semanas hasta que empezabamos a trabajar y donde ibamos a tener una casa para habitar. Viajamos lo mas que pudimos, aprovechamos cada rayo de sol y la aventura en el frio siguio..





Un Leon feliz con nuestra van arreglada, mates y gordeando cositas dulces camino a la montaña!

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