La despedida de la Isla Sur

Dejar la Isla Sur fue algo que nos conmovió enormemente. Dejar la naturaleza, amistades, la belleza de la isla fue más intenso de lo que creíamos. Nuestra última noche en la Isla Sur fue tremendamente turbulenta, porque hubo una de las tormentas más fuertes que experimentamos. Estábamos en un camping, con quizás solo otros 2 o 3 vehículos más, el viento tan fuerte que movía la van, incluso con la semi rodeada de árboles, y la lluvia se sentía como se caía el cielo. El diluvio que se nos vino nos hizo experimentar por última vez el refugio de nuestra querida van. Ya eran las ultimas noches… Leon se pone a cocinar mientras reflexionábamos sobre todos los hermosos momentos que vivimos en la Isla Sur. Las personas increibles que conocimos. Gracias a las especialidades culinarias de Leon, cenamos un ramen simple, calentito y rápido, dándole lugar a la última cena en la Isla Sur después de 7 meses de haber vivido allí, apretaditos en la van con el cielo cayéndose afuera. Leon casi sale volando yendo al baño jajaja, el clima extremo siempre fue una aventura en la Isla Sur, gran lugar en nuestro corazón.


La mañana siguiente, nuestro ferry se había retrasado y el sol brillaba con una fuerza que nos atravesaba. Como de costumbre, luego de una lluvia, ventilamos y pusimos todo a secar al sol, mientras comíamos un improvisado desayuno. Felices al sol.

Supuestamente viajabamos a primera hora de la mañana pero el ferry se retrasó como 4 o 5 horas asi que nos tocó disfrutar del sol, desayuno y paseo improvisado por la costa antes de subir al ferry. El camino era super sinuoso y estrecho, al borde del mar plagado de verde. Fue muy hermoso poder ver ese camino con sol, luego de la fuerte tormenta del dia anterior.

Teniamos una semana para viajar hasta Auckland que estaba a unos 1000km del cruce del ferry. El viaje en ferry fue mas duro de lo que pensabamos. Estabamos muy contentos al principio porque habia lindo clima, y podiamos ver la isla de lejos. Pero de repente el oleaje neozealandes aparecio y el ferry se balanceaba de una manera increible.

Nosotros divertidos con el movimiento, entusiasmados recorriamos el ferry como niños pero de repente nuestros estomagos eran calesitas. Leon empezó a descomponerse, instantes después yo tambien. Leon corre al baño porque el vomito se vino. Despues me toco a mi… otras 5 veces!

Aca un video de como se movia el barco apuntando a nuestra van que iba abajo:

Antes de la fiesta del vomito, el viaje fue muy bonito.

Llegamos a la isla Norte y buscamos un lugar para pasar la noche. Bastantes revueltos por el viaje tocó comer algo livianito y descansar. Nos costó encontrar un lugar para dormir, pero encontramos una playa que nos permitió pasar la noche al lado del mar.

Teniamos un destino asegurado antes de llegar a Auckland. El volcan Taranaki, al sur oeste de la isla norte. Toda esa parte nos habia quedado por recorrer, asi que nos organizamos para la ultima semana de nuestra van en recorrer lo más que podiamos. Paseamos por lugares hermosos.

El calor se sentia bien fuerte de repente en la isla norte, pero nosotros disfrutabamos tomando terere helado en el camino.

La llegada al Volcan Taranki siemplemente nos dislumbró, estaba muy ventoso (mas que de costumbre) pero el camino subiendo a la montaña con la van rodeado de esos árboles y verde. Estabamos muy felices de ir a dormir ahi arriba.

Ese dia nos pasó algo increiblemente mágico que fue ver el amanecer de la luna llena Wow!. Estábamos viendo el atardecer en una plataforma arriba de la montaña cuando se empieza a asomar un rojo por el horizonte. Nos tomó unos segundos notar que era la luna. Fue un momento mágico para nosotros arriba de la montaña. Estabamos muy alegres y viviendo ese hermoso presente.

Sin dudarlo dia siguiente a las 5:30am, aún con mucho viento, nos levantamos para ver el amancer. Que támbien nos acogió con una energía deslumbrante y calma. Las nubes recostadas como un colchon donde los primero rayos de luz reflejaban con un naranja latente. Simplemente hermoso. Cuanta magia arriba de esta montaña!

Seguimos nuestro rumbo a Auckland. Aprovechando viajar por caminos nuevos despidiendo las ultimas vivencias en la Van antes de llegar a la gran ciudad y proceder a venderla.

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