Chau Isla Norte!

Hemos tenido un hermoso tiempo en Gisborne, donde disfrutamos de las nuevas amistades. Nuestros últimos días allí los compartimos mucho juntos. Ya se acercaba el tiempo en que nosotros íbamos a partir de Gisborne (fines de abril) y seguir nuestro viaje a la Isla Sur. Para el resto de nuestros amigos, también ya se terminaba su temporada en la ciudad. La última semana con ellos estuvo llena de fogatas y comida en la playa, atardeceres juntos. Celebramos Pascuas en una pequeña reserva natural donde jugamos fútbol y luego nos quedamos hasta tarde viendo las estrellas, todos acurrucados en una manta sobre el césped. Por supuesto, con mucho abrigo porque el otoño ya se hacía sentir, y para entrar en calor empezamos una guerra de cosquillas en grupo que fue muy divertida.

Aqui una toma de un atardecer especial para todos.

Noches, comidas exquisitas, jugar cartas, pasar frio juntos y muchas muchas risas.. Gente hermosa que tenemos en nuestro corazon.

La belleza de las tomas con camara analógica: 

El trabajo marchó muy bien, nos divertimos mucho con nuestra supervisora Fiona, quien muy rápido nos agarró confianza. También Matías, un uruguayo quien es el jefe de cocina del bar y con quien León trabajaba a la par. Yo más que nada servía cerveza, limpiaba mesas y charlaba mucho con los clientes. El ambiente del bar era muy tranquilo, mucha gente local que ya eran clientes regulares y muy rápido se encariñaron con nosotros. Disfrutamos conocer ese lado de Nueva Zelanda. Pero por otro lado, ya sentíamos muchas ganas de volver a salir a la ruta, camino a la Isla Sur y de vuelta por caminos desconocidos

Terminamos nuestra hermosa temporada juntos yendo a acampar. Éramos 15 personas que, a pesar de las dificultades que hubo por el clima feo, armamos un refugio con todas las vans y autos y no faltó una gran fogata para mantenernos calientes por la noche. Fue un día muy especial y emocional para todos. No teníamos internet, entonces los celulares quedaron a un costado y nos sentamos a dibujar, escribir, jugar ajedrez, charlar de la vida… en la noche todos juntos compartiendo, calentitos y abrazados.

León lideró el grupo cocinero de la noche preparando una especie de guiso para todos, entrenado después de trabajar en el bar, muchas veces como encargado de la cocina allí.

en caravana rumbo al camping con nuestra van como guia
Los hermosos amigos!
Último almuerzo con amigos en Kaiti, la playa que fue nuestra casa

Nos despedimos de la gente del trabajo, de nuestros amigos, y nos fuimos directo a la montaña, a un lago, a pasar la noche. Llegamos al lugar donde podíamos dormir al lado del lago, pero el clima no nos acompañó y nos tocó día de lluvia. Hicimos una fogata y, ya que éramos los únicos, nos sentíamos solos con la naturaleza.

No había nadie y la noche en luna nueva era bien oscura, donde nos perdimos viendo el fuego arder, entre llovizna y una comida rápida al fuego que cocinamos. Fue taaaan interesante escuchar a los animales en el bosque. Increíble sentir esa parte de la naturaleza tan aislada, tan lejos de todo, sin gente. Justo lo que necesitábamos luego de vivir meses en una ciudad. Aqui la vista del lugar donde dormiamos, el pequeno auto que se ve es nuestra Van.

Recorrimos el camino alrededor del lago y exploramos un poco. Aquí León, orgulloso de caminar por barro en chinelas, jaja.

Luego partimos a seguir camino hacia el sur de la Isla Norte, donde el destino final era Wellington, la capital neozelandesa y nuestra última parada antes de cruzar de isla. Sin antes hacer paradas en los lugares que nos cautivaban. Lagos, rios y rutas llenas de verde.

Los primeros días después de dejar Gisborne tuvimos una semana con muchísima lluvia, frío y viento. Experimentamos realmente la incomodidad de que nuestra van se moje. Pero siempre nos las ingeniábamos con rica comida calentita que cocinábamos dentro de la van y jugar a las cartas.

Por suerte, la gran llegada a Wellington nos iluminó con un día soleado. Estábamos muy felices de ver el sol y sentir ese calorcito. Salimos a pasear por la ciudad y nos sorprendió que fuera tan bonita. La verdad, esperábamos algo parecido a Auckland, que no nos había gustado. Dormimos en el único camping en la ciudad y ya palpitando cruzar con el ferry.

Pasamos dos dias en Wellington y lamentablemente, el último día en Wellington se puso gris, lluvioso, con muuucho viento y frío. León se engripó, así que tocó de nuevo estar en la van hasta que salimos de viaje con el ferry..

Teníamos nuestro viaje a las 2 a.m. de la madrugada. Asi que para hacer tiempo nos pusimos lindos y salimos a cenar a un restaurante, fue caro pero disfrutamos mucho la rica comida y estar calentitos.

Cruzar de Isla lleva aprox. 4 horas. Pensamos que quizás podíamos ver el amanecer en el ferry, pero el amanecer ya es bastante tarde. Dormimos todo el viaje, jaja. Aquí León se reía de cómo yo disfruté todo el viaje en ferry.

Cruzar de isla lleva aproximadamente unas 4 horas. Pensamos que quizas podiamos ver el amancer en el ferry pero el amanecer ya es bastante tarde. Igual yo estaba muy emocionada por el viaje y por subirme a un barco tan grande.

Llegamos a las 6:30 am a Picton a principios de Mayo y la aventura en la Isla Sur recien empezaba!

Una respuesta a “Chau Isla Norte!”

  1. Avatar de practicallyccccace09f
    practicallyccccace09f

    Que hermosas experiencias hijita, tantos amigos que van haciendo.inolvidables tiempos compartidos….corazon lleno….

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