Cronicas de nuestras escapadas en nuestros días libres y disfrutar de conocer lugares nuevos es nuestro placer. Palpitando ya salir pronto a la ruta..
Aprovechamos, vimos el amanecer, como de costumbre desayunar en la playa y recorrimos las afueras de Gisborne donde la naturaleza nos abrazo con hermosos paisajes y el sol otoñal que nos permitió tirarnos al mar en lo profundo. Un hiking de 3 horas para llegar a rincones mágicos.




















También irnos a unas cascadas para esta vez sumergirnos en agua dulce. Se sintio tan bien sentir el agua helada debajo de la pequeña cascada. Las piedras del río están dispuestas de tal manera que si tenes un colchón infalible o tabla podes tirarte. Fuimos con nuestros amigos y no faltaron las risas, aventura y chapuzones.


En una de las playas de Gisborne hay un pequeño café del que disfrutamos un bagel de salmon muy bueno y ver música en vivo.



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