Nosotros tan felices viajando con nuestra certificación nueva ,que nos permite dormir en muchos lugares gratis en Nz, emprendemos nuestro roadtrip por la isla Norte. Decidimos ir a una ciudad al este de la isla norte, Napier, no tan lejos de Gisborne, donde pasamos con mi amigo Tomi antes de navidad. Decidimos estar cerca porque hicimos lindas amistades en Gisborne y teníamos ganas de algún que otro fin de semana escaparnos a visitarlos o bien nosotros recibir su visita. Ibamos rumbo a Napier, cerca habiamos encontrado una linda playa a la que queriamos ir a dormir. Nos metimos por un camino de piedra bastante alejado de la autopista. Donde solo había campo y alguna que otra casa que veíamos, nos encanta explorar los pequenos lugares. El camino en sí era bastante sinuoso, y bastante mal señalizada. En un momento agarramos una subida, y bajando justo había una curva bastante pronunciada. Lamentablemente la parte más abierta de la curva estaba cubierta por piedra suelta lo cual me confundio aun mas. Al ir relativamente rapido, agarramos la curva con mucha velocidad, sumado al patinoso camino, perdí el control de la van y para nuestra mala suerte terminamos volcando en la zanja que había al costado de la calle. Gracias al universo, angeles, Dios, justo le dimos a una pequeña cerca de madera, que freno la van ya volcada.

Leon pego un buen grito, yo tenia un shock muy grande porque ninguno de nosotros había tenido un accidente alguna vez. Salimos de la van volcada en modo película, sacando nuestro cinturón de seguridad y escalando por la ventana. El vuelco era del lado del acompañante, por lo que salí yo primero y despues León. Nos encontramos abrazandonos muy fuerte, asustados, pero dándonos cuenta que no nos había pasado absolutamente nada, estabamos bien. Pero por otro lado nos encontrábamos en medio de la nada misma, alrededor nuestro era solo campo, y sin señal del celular, la verdadera pelicula de terror.
Logramos ver en el mapa offline que había una casa masomenos a unos 2km de donde estábamos, León arrancó a correr en esa dirección a pedir ayuda, yo por otro lado me quede con la Van. Entre llanto y la adrenalina del accidente solo podia pensar lo peor. Preguntas en mi cabeza como «ahora cómo hacemos para sacarla de aquí» «cuánta plata necesitamos ahora para repararla» «donde vamos a vivir ya que es nuestra casa» «acabo de arruinar nuestra van recién renovada!» y así mi mente daba vueltas rodeada por el silencio del campo. Pero senti lentamente como me calmaba, empece a prestar atencion a la soledad de la calle, los arboles, todo el campo a mi alrededor. Estaba mas tranquila asi que podia pensar mejor.
Decido enfocarme en la van y ver realmente cual era el daño, mire si había pérdidas de combustible o aceite, si había mucho dano a la carrocería, los vidrios, el panel solar..me metí por la ventana de nuevo y mire la heladera, la computadora, los tanques de agua.. me dedique a ver que no haya nada que pueda provocar un cortocircuito o un daño permanente o que los tanques de agua estén rotos o quien sabe que mas.
Nuevamente gracias al universo y para mi sorpres nada estaba roto. Los tanques cerrados, el panel solar intacto, no había perdidas graves ni fugas, escuchaba la heladera funcionar como si nada toda volcada jaja. Todo intacto, va simplemente el hecho de que estaba todo medio revuelto pero me preguntaba a mi misma «que carajos!?». Con Leon pensábamos que quizas la estructura que construimos era tan sólida (nosotros hechos los expertos ya jaja) que contuvo casi todas las cosas importantes en su lugar, nos sentimos bien por eso.
De repente escucho que venía un auto, era una senora que frena y me pregunta que había pasado, le cuento que recién tuvimos el accidente y que mi novio había empezado a correr en la dirección que ella iba para pedir ayuda. Ella amablemente me pregunta si necesito algo, si quería que me lleve, también me comenta que en esa curva pasan muchos accidentes, que es peligrosa y engañosa y que no somos los primeros, ah bueno pense yo.
Yo le pedí si por favor podría alcanzar a León y llevarle a algún lado para poder sacar la van de la zanja, ella muy buena lo fue a buscar. Aproximadamente 1,5hr después escucho a León que venía en un auto boggie con un señor, tres perros atrás en la caja y los seguía un tractor. Miro la cara de León y el venia sonriendo y charlando con el conductor. Mi cara de felicidad al ver que de repente aparece UN TRACTOR cuando en mi mente solo pensaba que debíamos dejar la van tirada por días hasta que podían venir a sacarla y que seguramente costaría muchísimo dinero.
Leon se baja nos abrazamos de nuevo y el muy loquito me tira «bueno al final siempre quisimos ver la van por abajo» mirando nuestra van volcada. Soltamos nuestra primera risa despues de la tragedia.
Estos dos hombres que nos ayudaron Jerry con sus tres perros y a su jefe dueño de una granja cercana que llamaremos «el Henrifico» porque en toda buena pelicula dramatica hay un villano jaja proceden a enganchar la van al tractor, tirar y puf la van solita vuelve a pararse sobre las ruedas. Yo no podia creer, en todo momento que ellos preparaban el tractor, la cadena y la van lo primero que hice fue acercarme a esos tres perros y tirarme encima de ellos a abrazarlos y darles besos, eran los perros mas tiernos y respetuosos que conocí, un momento que recargo mi alma después de este gran susto.
Aqui la foto de Jerry ayudándonos.

Henrifico nos ofrece quedarnos en su mega mansión de granja para darnos una ducha y dormir y se ofrece a que el podía ver la mecánica de la van al dia siguiente cuando todos los líquidos hayan vuelto a su lugar. Nosotros por supuesto sentíamos que era nuestro salvador y aceptamos, veiamos la luz del universo de estar viendo nuestra casita parada y nosotros enteros. Llegamos a la granja y nos dedicamos a limpiar y ver el estado de nuestras cosas, el accidente nos costó solamente un frasco y una botella de vidrio. Nada mas grave que un vuelco de polvo de cafe. Hasta los huevos habían sobrevivido! Todas nuestras cosas, incluso la misma van tenia rasguños nada super grave pero aun asi faltaba ver mecanicamente si funcionaba.
Muy amablemente Henrifico nos ofrece la ducha, comida y pasar la noche ahí. Nosotros nos sentíamos en deuda con el, le ofrecimos que podíamos darle algo de dinero a cambio de la ayuda o bien darle una mano en la granja, él accede a esto. Nosotros le dijimos que no teníamos tanta plata ya que todo habíamos invertido en la van y en el road trip que hicimos, incluso ibamos rumbo a buscar trabajo luego de unas buenas vueltas por nueva zelanda, que preferíamos devolverle el favor con nuestro trabajo y le hablamos de nuestras habilidades como trabajadores. El acepta y al dia siguiente 6am a levantarse para arrancar a trabajar y firmar un contrato.
Nos ponen a básicamente empujar ovejas para que puedan esquilarlas. Era algo bastante sencillo pero que estuvimos todo el dia haciendo. A la par charlabamos con los empleados de la granja, que para nosotros fue lo mejor. Rachel, Tomas, Jerry y su esposa Courtney fueron extremadamente amables y empaticos con nosotros.
Pudimos conocer mas de la vida de granja, se dedicaban mas que nada a la cría de ovejas, vacas y plantar pinos para vender la madera. La granja es monstruosa, 40 mil hectareas. Aprendimos mucho de cómo se manejan, como se organizan, la verdad que fue interesante conocer mas sobre eso. Convivimos y conocimos un poco a los dueños de este lugar. Incluso dormiamos fuera de la casa de ellos, una casa grande, la mas grande que conocimos aqui. Gente con muchisimo dinero, donde lo más importante de todo es el «negocio». El padre nos recibio amablemente y nos hablo de su historia, escribio un libro al cual hojeamos y mayormente era de el haciendo rally con sus camionetas. El padre ya retirado luego de un ACV, su hijo se estaba haciendo cargo de todo el negocio, el Henrifico, un chico de masomenos nuestra edad y quien llevó su tractor para sacar la van. Luego de nuestro primer dia de trabajo, él le hecha un vistazo a la van. No tenia nada mecanicamente mas que solo la perdida de aceite que había que reponerle. El no hizo nada raro que no podríamos haber hecho nosotros, pero como él y su papa eran fanaticos de hacer rally tenían bastante entendimiento de mecanica de autos. Probamos a la primera y para nuestra sorpresa la van arranca! La felicidad al borde del llanto que sentíamos era indescriptible. Nuestra casa estaba funcional. Lo único que la reversa no funcionaba, nos preocupamos un poco pero investigamos mas de mecanica y fue tan solo porque todo el aceite de transmisión se había volcado, una vez que le pusimos aceite nuevo funciono todo perfecto.
Aqui aprendiendo de mecanica y granjas.


Después del primer día de trabajo, el Henrifico nos ofreció quedarnos más tiempo con un contrato y pago. Su sistema consistía en recibir viajeros para trabajar a cambio de hospedaje, comida y algo de dinero. Como dormíamos en nuestra van, nos propuso trabajar 2 horas gratis a cambio de ducha y comida. Nos pareció bueno y necesitabamos trabajar asi que aceptamos.
El segundo día nos asignó tareas, y con entusiasmo limpiamos y organizamos un taller de maquinaria que estaba en un estado desastroso. También cargamos contenedores de leña para el invierno. Fue un trabajo duro, pero lo hicimos bien y rápido. Estabamos contentos del resultado final. Recuerdo que llovia mucho y agradecia no estar trabajando en la lluvia. Despues Henrifico nos hizo trabajar este dia tambien por el favor de la van asi que habia que seguir.
Aqui Leon pensando en todo y nada a la vez rodeado por ovejitas.

EL tercer dia tuvimos unas tareas que nos parecieron inapropiadas por lo que nos estaba pagando, incluso era mucho mas bajo del sueldo minimo en nueva zelanda. Todo muy raro.
A pesar de esto, seguimos allí porque nos llevábamos muy bien con Rachel, con quien habíamos creado una linda conexión. Disfrutamos compartir comidas y conversaciones, aprender sobre la cultura neozelandesa y mejorar nuestro inglés. Gracias Rachel por tantos momentos lindos! Nos inmersamos en distintas facetas en la cultura local, a traves de diferentes personas. Fuimos a un dia de surf que es gratis para granjeros y nosotros ya con 3 dias de experiencia, Rachel y Tomas nos llevaron. Conocimos gente, disfrutamos el mar, llegamos un poco tarde para la prueba de surf pero habia hamburgueseada y birra gratis al costado de la playa. Nos metimos al mar donde la playa era hermosa y hacia un dia perfecto. Sentir el mar, las olas, nadar un poco fue sanador para todo el estres de los ultimos dias. Que manera de disfrutar.
Pero luego de una semana con convivencia compartida, solo estar en la granja, decidimos decirle al Henrifico que no nos sirve económicamente trabajar ahí y que decidiamos irnos. Durante la semana, como conviviamos juntos con él nos habíamos sentado varias veces a hablar de lo importante de ser honestos a la hora de trabajar, que nosotros estamos confiando en él así como el en nosotros, el parecia muy bueno, pero no fue tan asi. Nos dijo que todo bien que nos podíamos ir, él intentó hasta el ultimo momento sacarnos trabajo gratis siempre con la excusa de que estábamos comiendo su comida (Leon es comilon pero tampoco para tanto jaja) donde tambien ademas limpiamos la casa y cocinamos para el, su papa, la mujer de su papa y Rachel la colega. El dia que nos ibamos preparamos un rico brunch para Rachel y Henrifico. El nos quiso hacer trabajar hasta el ultimo minuto pero nosotros habiamos sido claros que ya habiamos pagado con nuestro trabajo todo en ese lugar a lo que respondiamos que ibamos a partir pronto y que no iba a ser posible. Pero si que disfrutamos este brunch.

Cuando dejamos la granja en nuestra van andando no podiamos creer, luego de casi una semana del accidente nuestra casa estaba andando, un poco asustados todavía de que este todo funcionando bien ahora en ruta, pero por suerte todo salió excelente. Nos fuimos a un lindo camping donde pasamos la noche y celebramos lo afortunados que somos. Al día siguiente nos damos con la sorpresa que esta persona nos pagó muchísima menos plata de la acordada y cuando le escribimos para preguntarle fue una discusion que creimos no valia la pena.
Aqui con Jerry, Rachel y los perritos más adorables y trabajadores que conocimos.

Nosotros nos dimos cuenta que ese capitulo teníamos que cerrarlo, intentamos discutir un poco pero creíamos que era en vano. Él nos escribió un largo mensaje diciendo cosas como que el no es caridad. Con Leon atravesamos una conversacion y reflexion juntos pensando que podriamos nosotros estar haciendo mal o incorrecto. Conversamos sobre etica de trabajo, lo que sabemos y la verdad es que sentiamos que eramos justos.Aun asi nos sentiamos confundidos con todo. Pero optamos por agradecer lo bueno que nos toco, y desearle a esa persona lo mejor para su vida y dejar ir. Agradeciendo que tenemos una vida sana, llena de amor de alegria y aventuras. A fin de cuentas tuvimos tanta suerte con todo lo que paso que sentimos que esta pequeña piedra por una semana de terror quizás la pagamos barata… Pero fue maravilloso poder apreciar la vida y todo lo hermoso que tenemos y vivimos desde otra perspectiva. Haber atravesado juntos ese momento y sobre todo que estamos sanos, llenos de amor y nuestra casita con ruedas que sigue su aventura!

Creemos tambien que es importante compartir con nuestros queridos lectores todo lo lindo, transformador, vibrante y desafiante que vivimos en este viaje. Estamos muy agradecidos todos los dias de todo lo lindo de que estemos experimentando y bueno a veces un tropezon para aprender, hacernos mas fuertes y seguir adelante.
Deja un comentario